Fundada por los romanos en el año 79 antes de Cristo, y con una historia bien intensa en todos los niveles, Girona (poco más de 96.000 habitantes distribuidos en 39km2), es una de las ciudades más bellas de Cataluña, que uno nunca se cansa de visitar. El casco antiguo, las casas del Onyar, el Call judío, los baños árabes, la rambla de la libertad, la plaza de la Independencia, y uno de los museos del cine más importantes de Europa, son sólo unos cuantos atractivos de una ciudad de la que los gerundenses están muy orgullosos. Y tienen motivos.